Personas por su ejemplo comunal Don José Gregorio Fallas Hidalgo (Gollito)

14 febrero, 2020 6:38 pm

Escribe Luis Enrique Arce N.(  Premio Nacional de Educación)

Don Gregorio nace en la comunidad  Hondonada del  cantón de Acosta. Ese 9 de marzo de 1942, don Martín Fallas Murcia (padre) y Deidamia Hidalgo Vargas (madre) reciben complacidos la llegada del segundo hijo a la familia.  Con tan solo 11 años ingresa a Pérez Zeledón, en el momento de la mayor oleada migratoria hacia este cantón.  En el año de ingreso (1953) de esta familia, a duras penas se transitaba por la Carretera Interamericana, ruta siempre en mal estado, fuera en el verano con polvazales o en la época lluviosa los barriales.  En un principio -esta familia- radica en la comunidad de  La Palma, luego en Santa Rosa, hasta encontrar sitio definitivo en La Linda del distrito General.

En Acosta sobrevive esta familia de la agricultura, y es la misma actividad productiva a la que se dedica en  La Linda donde la tierra se adquiría con facilidad y a bajo precio.  Don José Gregorio, igual conocido como “Gollito”, como le  llaman las gentes de La Linda y San Blas, en un principio. En el distrito General completo se lo conoce por este apreciado seudónimo que el mismo pueblo,  le dio.

Gollito es persona de gran aceptación en este distrito, la gente lo quiere y lo apoya en sus gestiones comunales que inician desde la edad de 12 años cuando participa en la construcción del rancho que servirá de escuela a la comunidad de  La Linda. En esa ocasión, junto con varios vecinos,  se encarga de la corta de madera en la montaña y así confeccionar los horcones, vigas y varillas delgadas  para el empajado del rancho que albergaría la escuela Linda, cuyo primer maestro, según Gollito,  es Carlos Mata. Con este educador cursa el Primer grado escolar a los 14 años. Regresa a los  16 años por más enseñanza; así  con interrupciones, a los 30 años cumple con la conclusión de estudios de la enseñanza primaria, con la modalidad de Educación de Adultos. Con este  nivel escolar se queda y, se entrega al voluntariado en las comunidades de La Linda y San Blas, más adelante en el distrito completo.

Como instrucción complementaria, don Gollito,  se dedica a recibir cursos y talleres para mejor servir al desarrollo comunal. Ya antes de ser diplomado,  participa en la consecución de proyectos en la Asociación de Desarrollo Integral de la Comunidad de  General Viejo.  En varias instituciones recibe asesoramiento, tales como El INCAE donde recibe asesoría en talleres, para su preparación como dirigente comunal. Cuenta que de Pérez Zeledón viajan grupos de dirigentes comunales a este  aprestamiento. Del mismo modo DINADECO aporta en su formación con asesorías, charlas y talleres de participación activa. Dice: “Yo prestaba mucha atención para aprender lo mejor posible lo que nos enseñaban”. Entre estos acontecimientos educativos, participa en el Congreso Nacional de la mujer,  la familia y la problemática social.

Gollito es persona ávida por aprender lo que le interesa y lo aplica con la comunidad. En 1994-98, forma parte del Concejo Municipal, como síndico  del distrito General, desde donde despliega una labor muy acertada y cercana con las necesidades comunales. Desde este puesto lidera el desarrollo comunal, junto con Fernando Montero Muñoz, en las mejoras de caminos vecinales, desagües y alcantarillados de calles y carreteras; presta atención y resuelve necesidades de las escuelas y la construcción de varios salones comunales.

Notable mencionar que es parte de un comité específico de la ADI de General Viejo, pro Colegio Técnico Profesional de General Viejo. Se logra la meta cuando se crea este centro educativo para educación secundaria, en los inicios de la década de los años ochentas (S. XX). Expresa Gollito, con sentido entusiasmo, que lo llena de satisfacción que este colegio se diera. Menciona nuestro biografiado al profesor Miguel Ángel Ceciliano Mora como el primer director, de don Miguel dice: “él es muy estimado y recordado en este pueblo,  por los aportes como persona  director de la Escuela Fernando Valverde Vega y  el recargo de dirección del colegio ad honoren cuando se empezó. Miguel fue un ejemplar trabajador por la comunidad”.

Para don José Gregorio, no hay satisfacción más grande que sentir que ha servido al pueblo con honestidad y transparencia. En varias asociaciones de este distrito ha servido, sin más interés que dar lo posible a sus semejantes.

Mi vida es para el servicio de las personas, de eso me siento muy contento, sobre todo si   se cumple con alguna meta. Cuando fui presidente del Comité pro cañería de La Linda fui  feliz cuando se pudo hacer llegar la cañería al pueblo. “No hay nada imposible, nada”. Con la escuela de San Blas también fuimos a la montaña a conseguir la madera, nos preparamos y la  levantamos y vea usted que estando sin techar. Por casualidad andaba yo en  San Isidro, por donde quedaba la Unidad Sanitaria.  Da la casualidad que al edificio lo estaban remodelando. Por ahí había un poco de cinc viejo, ya desocupado.  -Vea señor, háganos el favor y nos regala ese cinc viejo para techar una escuelita que estamos construyendo en General Viejo . -Yo no puedo darle ese material porque no es mío. Váyase a la Municipalidad y si me  autorizan,  yo se lo entrego. Y corrí a la Municipalidad, cuál fuera mi sorpresa  que nos dieron aquel cinc viejo. Quedó techada esa escuelita; la de La Linda tuvo  techo de paja cuando hicimos la primera construcción. Antes lo dije: “no hay nada imposible, nada”. (Conversación personal, domingo 15 de diciembre, 2019).

Casi imposible sería enumerar las obras comunales en que ha participado activamente este líder comunal.  Al conversar con él  nunca escuchamos que intente  engrandecerse, jamás. Habla en primera persona del plural: nosotros. Aunque haya sido Gollito el promotor y ejecutor de alguna obra, siempre dice: Y fuimos a tal institución…. Estuvimos en reuniones con… Visitamos al señor ministro… Así hablan los despojados de soberbia y yoísmo. Gollito siempre está muy lejos del orgullo y la arrogancia, lejísimo de la presunción.  ¡Qué lindo hablar con personas sin ego levantado, así es don José Gregorio Fallas!  “Nosotros  gestionamos la compra de la plaza de La linda, se la compramos a Luz Solís en 25 mil colones”.  Él no lo dice, sin embargo me di cuenta que Gollito es quien  firma un documento en respaldo a la deuda con doña Luz Solís, deuda honrada por el pueblo en el plazo que se estipuló.

Don Gregorio fue casado y procreo cuatro hijos: Grace Teresita, Álex Francisco, Lizbeth y Henry Jesús, todos Fallas Quirós. Por las expectativas que despertó el “Sueño Norteamericano”, Gollito sale de Costa Rica y trabaja en USA  año y medio como  ayudante de cocina y salonero en restaurantes. Sin embargo por la falta que le hace la familia regresa y sigue ocupado en labores agrícolas en su pueblo La Linda.

A mí me gusta mucho la Navidad, la disfruto porque la gente se alegra, me gusta por los tamales, por los juguetes en los niño y tanto más. A la gente del distrito la quiero mucho, de verdad que no puedo vivir alejado de este que ha sido mi pueblo siempre, por la paz en mi pueblo, por la tranquilidad y el aire fresco y sano que se respira por estos lados; seguro es por eso que no  padezco de enfermedades crónicas, nada de eso. Quiero mucho la montaña, la disfruto, la vivo y la defiendo. Yo no tengo vicios, seguro soy muy dadivoso, los vicios de guaro, cigarros y otros, se los dejo a los demás. (Conversación personal, domingo 15 de diciembre, 2019).

 Don Gregorio no se queja de la tecnología,  siempre y cuando sea utilizada a favor del ser humano, que sus beneficios cumplan con la felicidad del medio ambiente y sus animales, que las medicinas y conocimientos se inviertan en el  bienestar  y prosperidad de los seres vivos. Pero sí se queja del mal servicio de buses al distrito General. “Como es posible que estando tan cerca de San Isidro, tengamos un horario que no se ajuste a las necesidades de los pobladores.

Este amigo del pueblo es un vivo ejemplo de persona que ama y da lo posible a su pueblo. Sigamos su ejemplo.