La crianza de los hijos y las hijas en momentos de cuarentena

27 julio, 2020 3:25 pm

 

Sarita Venegas Vargas Trabajadora Social sarav536@gmail.com

La crianza de los hijos e hijas puede representar un reto para los padres y madres. Es una de las tareas y responsabilidades más arduas, pero también esta tan inmersa en la cotidianidad de las familias que es parte del estilo de vida de cada uno de sus miembros. Si bien es cierto aunque existan muchos libros, manuales o guías escritas sobre como “supone debe ser la forma correcta de criar o educar”, cada familia experimenta vivencias que les permiten poco a poco ir construyendo su propia guía para el manejo de la crianza.

La pregunta es ¿cómo están sobrellevando las familias la crianza o educación en tiempos de pandemia en donde la consigna es quedarse en casa? Aunque para muchos el hecho de estar en casa es grandioso, para otros y otras no es tan sencillo ya que deben resolver las diferentes situaciones laborales y económicas que se han generado por causa de despidos o reducciones de jornada y pese a esto, continuar haciendo frente a la crianza de sus hijos e hijas para sacarlos adelante, aun cuando las adversidades se hagan presentes.

Estas diversas situaciones difíciles pueden generar estrés o preocupación y cuando esto se da en un alto grado, puede influir en la forma en que el adulto da respuesta ante otro evento; ejemplo de esto es la reacción que puede tomar un padre o madre ante una acción de indisciplina de su hijo o hija (berrinches, peleas entre hermanos, desafío a la autoridad, desacato a órdenes, entre otros), cuando se encuentra en un momento frustrante como el atraso en los pagos de las deudas, desempleo, alacenas vacías o corte en los servicios públicos entre otros.

No es un secreto que en muchos hogares de Costa Rica, se ha generado y se genera agresión o castigo físico hacia personas menores de edad; aunque sea una realidad difícil de digerir, la finalidad siempre debe ser procurar que esto no pase y aunque sean numerosos los factores que provocan la acometida, los padres, madres no deben perder el control y actuar de manera apresurada por encontrarse bajo estrés o tensión y no saber canalizar esto de manera oportuna.

Es por eso que se considera relevante que tome en cuenta lo siguiente antes de actuar:

1. Recuerde que las situación en la que usted se encuentra ya sea laboral, económica no es responsabilidad de su hijo o hija

2. Piense que lo que diga o haga puede marcar significativamente la vida de su hijo o hija y esto puede trascender a la vida adulta de estos y estas.

3. No actúe de manera precipitada ante un acto de indisciplina, es mejor procurar alejarse y respirar aire fresco por unos minutos antes de proceder.

4. Dependiendo la edad de su hijo o hija, es importante que él o ella sepa que la familia se encuentra en un momento económico difícil, esto con la finalidad de que puede desarrollar la habilidad de la empatía, claro procurando no ser demasiado pesimista al respecto, para no preocuparlo demás.

5. Tome tiempo para escuchar lo que siente y piensa su hijo o hija en relación a la situación por la que se encuentra la familia, recuerde que ellos y ellas también suelen preocuparse y que el hecho de pasar mucho tiempo en casa puede ser angustiante.

6. Establezca rutinas, en las que se destaquen los tiempos de estudio, de juego, horarios de sueño, de colaborar con las tareas del hogar, esto ayudara a tener un mejor control del tiempo y de las actividades que realizan.

7. Los limites y las reglas son transcendentales para el manejo de la conducta, refuércelos cada vez que pueda hasta que sean interiorizados por los hijos e hijas.

8. Evite que su hijo o hija pase demasiado tiempo con aparatos electrónicos como tablet, video juego, celulares, tv, ya que muchas veces con la finalidad de mantenerlos ocupados se les deja a la libre en este sentido y sin supervisión alguna.

9. Aunque la casa donde reside la familia no tenga espacio para que los hijos o hijas jueguen busque actividades que puedan hacer uso del espacio con el que cuentan; como pintar, leer cuentos o hacer manualidades y cada vez que pueda juegue con él o ella, esto reforzará mucho el vínculo entre padres, madre, hijo, hija.

Es importante resaltar que cada situación familiar es diferente y presenta su nivel de complejidad, lo más importante es mantener al grupo familiar unido, transmitiendo valores, confianza y esperanza de que las circunstancias mejoraran, para que en el futuro puedan recordar esta etapa como en la que aprendió a ser más fuertes.

Como se mencionó al principio cada padre, madre, con base a las experiencias vividas, puede ir moldeando su estilo de crianza, lo más importante es que cada padre o madre cuenta con la disposición de ejercer una parentalidad positiva. Pero este tema será preciso abordarlo en otro espacio…