Miriam Quesada Chavarría

Periodicoenlacecr@gmail.com

En tiempos en donde la lucha por la igualdad de género es cada vez más notoria, las leyes se modifican buscando lograr la igualdad entre hombres y mujeres, cambian los anuncios publicitarios, se fortalecen aspectos que tienen como fin empoderar a la mujer, el idioma no se salva.

Y es que hay muchas personas que consideran que la lengua española es sexista, que existe discriminación a través del lenguaje, que las palabras han sido establecidas por el género masculino y que muchas veces al utilizar ciertas palabras, las mujeres  u otros grupos no se sienten parte de la colectividad.

Por esta razón, existe una lucha por lograr que el diccionario de la Real Academia Española (RAE), uno de los libros más consultados en español contenga palabras que permitan alcanzar un lenguaje más inclusivo.

La Real Academia Española, fundada en 1713, se dedica a la regularización lingüística mediante la promulgación de normativas dirigidas a fomentar la unidad idiomática entre o dentro de los diversos territorios que componen el llamado mundo hispanohablante; garantizar una norma común, en concordancia con sus estatutos fundacionales: «velar por que los cambios que experimente la lengua española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico».

La RAE ha indicado que el diccionario no es sexista ni busca ofender, pero tampoco puede suprimir palabras que se utilizan porque las mismas sean ofensivas. El diccionario de la Real Academia Española (DRAE) es un compendio de las palabras utilizadas por el colectivo de habla española, que se dedica a reflejar el uso del vocabulario. De ahí que para que una palabra o creación lingüística sea aceptada por la norma de la RAE, primero tendrá que lograr el uso en la comunidad hispanohablante.

Algunos ejemplos de términos aceptados y no aceptados por la RAE

Presidenta: Persona que preside un Gobierno, consejo, tribunal, junta, sociedad. Sobre esta palabra siempre ha existido gran controversia sobre si en el caso de ser mujer se le debe decir la presidente o la presidenta.

En relación a este término la RAE indica que a pesar de que presidente puede utilizarse como común en cuanto a género (el o la presidente), es preferible utilizar en la actualidad el femenino presidenta, documentado en español desde el siglo XV y registrado en el diccionario desde el año 1803.

Estudianta: Esta palabra en algunas ocasiones se utiliza para nombra al género femenino de aprendiz en el ámbito académico. Se podría pensar que como en el caso anterior, este término sería correcto. Sin embargo, estudianta no ha sido aceptada por la RAE y no se encuentra dentro del diccionario de la misma, por tanto se debe utilizar el término genérico estudiante (la estudiante / el estudiante).

Los niños y las niñas, los ciudadanos y las ciudadanas: El desdoblamiento consiste en utilizar la versión femenina y masculina de la misma palabra. Según el diccionario de la RAE este tipo de desdoblamientos son innecesarios desde el punto de vista lingüístico, generan dificultades sintácticas y de concordancia, y dificultan la redacción y lectura de los textos.

En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar a todos los individuos de un grupo. Por ejemplo: Todos los ciudadanos de la tercera edad. Todos los alumnos de la escuela. La mención explícita del femenino solo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto: El desarrollo evolutivo es similar en los niños y las niñas de esa edad.

Si se considera en estos casos que el lenguaje es sexista, se puede optar por utilizar genéricos colectivos como es el caso de alumnado, gente, población, ciudadanía, humanidad, familia, infancia, juventud.

Todxs, tod@s o todes:  En el Libro de estilo de la lengua española según la norma panhispánica, publicado por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española en 2018, en su primer capítulo; la RAE enfatiza su postura sobre el uso innecesario de la inclusión del doble género. Es decir, el uso de “x”, “@” o “e” como lenguaje inclusivo en lugar del plural, es inadecuado, pues en la lengua española, el masculino gramatical funciona como término inclusivo para referirse a colectivos mixtos y pueden abarcar el femenino en ciertos contextos.

Y es que actualmente, se esta utilizando expresiones como todxs, todes, amigues cuando se refieren a un colectivo en donde se encuentran hombres y mujeres en busca de tener un lenguaje imparcial. El director de la RAE, Darío Villanueva indicó: “El problema es confundir la gramática con el machismo”.

Señor (a): Utilizar señor (a) o el /la en caso de que se desconozca el género de la persona a la que se refiere, es gramaticalmente correcto según la RAE. La Real Academia Española indica en el libro Ortografía de la Lengua Española, versión 2010, que la barra se emplea para expresar sintéticamente una disyunción, indicando la existencia de dos o más opciones posibles. Se puede alternar con el uso de paréntesis. Por ejemplo: Querido/ a amigo/ a o Querido (a) amigo (a).

Portavoza: Se refiere a una variación femenina para referirse a la Persona que está autorizada para hablar en nombre y representación de un grupo o de cualquier institución o entidad.

En 2018 esta palabra fue una de las más buscadas en el diccionario de la RAE. Sin embargo, la RAE explica que portavoza no es el femenino correcto de portavoz, debido a que el sustantivo portavoz es común en cuanto a género, lo que significa que coinciden su forma de femenino y masculino.

Para evidenciar el género gramatical se realiza a través de los determinantes y adjetivos: el portavoz mexicano / la portavoz mexicana.

También, se recomienda si se desea marcar el género femenino de otra manera, se puede utilizar el término vocera que ya existe en la lengua española, en lugar de la portavoz o portavoza.

Miembra: Entre los significados de la palabra miembro, se encuentra “individuo que forma parte de un conjunto, comunidad o corporación”. En los últimos años, y con el fin de hacer referencia a las mujeres que forman parte de un colectivo, se ha utilizado la palabra miembra.

Para la RAE, el sustantivo miembro, cuando se refiere a la persona que forma parte de un colectivo, es igual para el femenino que para el masculino y la palabra miembra por el momento no forma parte del diccionario. Para hacer la diferenciación entre masculino y femenino, se pueden utilizar los determinantes: un miembro / una miembro.

En busca de lograr un lenguaje inclusivo es de gran importancia evitar el uso de ciertas palabras o frases que invisibiliza o hace sentir a las mujeres, jóvenes u otros grupos poblacionales débiles o inferiores.

Para esto se recomienda por ejemplo dejar de utilizar el uso de Srta (señorita) como forma de tratamiento de las mujeres y se recomienda usar Sra (señora) en todos los casos; pues no es necesario conocer el estado civil de la mujer a la cual se dirige.

También se recomienda evitar expresiones con connotaciones negativas que nacen de estereotipos de las características de los géneros. Algunos ejemplos: Los hombres no lloran, actúa como una niña, es fuerte como un hombre.

En este espacio, no se pretende influir en cómo deben o no hablar o escribir las personas, es solo una presentación sobre los usos correctos de las palabras según la Real Academia Española.

A pesar de que en la actualidad existen palabras no aceptadas por la RAE y su uso se considera incorrecto, la lengua es un organismo vivo, que se adapta a la sociedad; por tanto, palabras que hoy nos parecen extrañas pueden ser en el futuro palabras correctas y parte de nuestro idioma.

Bibliografías consultadas:

https://www.rae.es/noticias/es-la-presidenta-o-la-presidente

https://www.ngenespanol.com/el-mundo/la-rae-rechaza-nuevamente-el-lenguaje-inclusivo/

https://www.un.org/es/gender-inclusive-language/guidelines.shtml

http://aplica.rae.es/orweb/cgi-bin/v.cgi?i=QMxhlDLYzTYPFKkU

https://www.rionegro.com.ar/consideraciones-sobre-el-denominado-lenguaje-inclusivo-916713/

El lenguaje inclusivo en el idioma español

1 diciembre, 2019 1:27 pm

Miriam Quesada Chavarría

Periodicoenlacecr@gmail.com

En tiempos en donde la lucha por la igualdad de género es cada vez más notoria, las leyes se modifican buscando lograr la igualdad entre hombres y mujeres, cambian los anuncios publicitarios, se fortalecen aspectos que tienen como fin empoderar a la mujer, el idioma no se salva.

Y es que hay muchas personas que consideran que la lengua española es sexista, que existe discriminación a través del lenguaje, que las palabras han sido establecidas por el género masculino y que muchas veces al utilizar ciertas palabras, las mujeres  u otros grupos no se sienten parte de la colectividad.

Por esta razón, existe una lucha por lograr que el diccionario de la Real Academia Española (RAE), uno de los libros más consultados en español contenga palabras que permitan alcanzar un lenguaje más inclusivo.

La Real Academia Española, fundada en 1713, se dedica a la regularización lingüística mediante la promulgación de normativas dirigidas a fomentar la unidad idiomática entre o dentro de los diversos territorios que componen el llamado mundo hispanohablante; garantizar una norma común, en concordancia con sus estatutos fundacionales: «velar por que los cambios que experimente la lengua española en su constante adaptación a las necesidades de sus hablantes no quiebren la esencial unidad que mantiene en todo el ámbito hispánico».

La RAE ha indicado que el diccionario no es sexista ni busca ofender, pero tampoco puede suprimir palabras que se utilizan porque las mismas sean ofensivas. El diccionario de la Real Academia Española (DRAE) es un compendio de las palabras utilizadas por el colectivo de habla española, que se dedica a reflejar el uso del vocabulario. De ahí que para que una palabra o creación lingüística sea aceptada por la norma de la RAE, primero tendrá que lograr el uso en la comunidad hispanohablante.

Algunos ejemplos de términos aceptados y no aceptados por la RAE

Presidenta: Persona que preside un Gobierno, consejo, tribunal, junta, sociedad. Sobre esta palabra siempre ha existido gran controversia sobre si en el caso de ser mujer se le debe decir la presidente o la presidenta.

En relación a este término la RAE indica que a pesar de que presidente puede utilizarse como común en cuanto a género (el o la presidente), es preferible utilizar en la actualidad el femenino presidenta, documentado en español desde el siglo XV y registrado en el diccionario desde el año 1803.

Estudianta: Esta palabra en algunas ocasiones se utiliza para nombra al género femenino de aprendiz en el ámbito académico. Se podría pensar que como en el caso anterior, este término sería correcto. Sin embargo, estudianta no ha sido aceptada por la RAE y no se encuentra dentro del diccionario de la misma, por tanto se debe utilizar el término genérico estudiante (la estudiante / el estudiante).

Los niños y las niñas, los ciudadanos y las ciudadanas: El desdoblamiento consiste en utilizar la versión femenina y masculina de la misma palabra. Según el diccionario de la RAE este tipo de desdoblamientos son innecesarios desde el punto de vista lingüístico, generan dificultades sintácticas y de concordancia, y dificultan la redacción y lectura de los textos.

En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar a todos los individuos de un grupo. Por ejemplo: Todos los ciudadanos de la tercera edad. Todos los alumnos de la escuela. La mención explícita del femenino solo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto: El desarrollo evolutivo es similar en los niños y las niñas de esa edad.

Si se considera en estos casos que el lenguaje es sexista, se puede optar por utilizar genéricos colectivos como es el caso de alumnado, gente, población, ciudadanía, humanidad, familia, infancia, juventud.

Todxs, tod@s o todes:  En el Libro de estilo de la lengua española según la norma panhispánica, publicado por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española en 2018, en su primer capítulo; la RAE enfatiza su postura sobre el uso innecesario de la inclusión del doble género. Es decir, el uso de “x”, “@” o “e” como lenguaje inclusivo en lugar del plural, es inadecuado, pues en la lengua española, el masculino gramatical funciona como término inclusivo para referirse a colectivos mixtos y pueden abarcar el femenino en ciertos contextos.

Y es que actualmente, se esta utilizando expresiones como todxs, todes, amigues cuando se refieren a un colectivo en donde se encuentran hombres y mujeres en busca de tener un lenguaje imparcial. El director de la RAE, Darío Villanueva indicó: “El problema es confundir la gramática con el machismo”.

Señor (a): Utilizar señor (a) o el /la en caso de que se desconozca el género de la persona a la que se refiere, es gramaticalmente correcto según la RAE. La Real Academia Española indica en el libro Ortografía de la Lengua Española, versión 2010, que la barra se emplea para expresar sintéticamente una disyunción, indicando la existencia de dos o más opciones posibles. Se puede alternar con el uso de paréntesis. Por ejemplo: Querido/ a amigo/ a o Querido (a) amigo (a).

Portavoza: Se refiere a una variación femenina para referirse a la Persona que está autorizada para hablar en nombre y representación de un grupo o de cualquier institución o entidad.

En 2018 esta palabra fue una de las más buscadas en el diccionario de la RAE. Sin embargo, la RAE explica que portavoza no es el femenino correcto de portavoz, debido a que el sustantivo portavoz es común en cuanto a género, lo que significa que coinciden su forma de femenino y masculino.

Para evidenciar el género gramatical se realiza a través de los determinantes y adjetivos: el portavoz mexicano / la portavoz mexicana.

También, se recomienda si se desea marcar el género femenino de otra manera, se puede utilizar el término vocera que ya existe en la lengua española, en lugar de la portavoz o portavoza.

Miembra: Entre los significados de la palabra miembro, se encuentra “individuo que forma parte de un conjunto, comunidad o corporación”. En los últimos años, y con el fin de hacer referencia a las mujeres que forman parte de un colectivo, se ha utilizado la palabra miembra.

Para la RAE, el sustantivo miembro, cuando se refiere a la persona que forma parte de un colectivo, es igual para el femenino que para el masculino y la palabra miembra por el momento no forma parte del diccionario. Para hacer la diferenciación entre masculino y femenino, se pueden utilizar los determinantes: un miembro / una miembro.

En busca de lograr un lenguaje inclusivo es de gran importancia evitar el uso de ciertas palabras o frases que invisibiliza o hace sentir a las mujeres, jóvenes u otros grupos poblacionales débiles o inferiores.

Para esto se recomienda por ejemplo dejar de utilizar el uso de Srta (señorita) como forma de tratamiento de las mujeres y se recomienda usar Sra (señora) en todos los casos; pues no es necesario conocer el estado civil de la mujer a la cual se dirige.

También se recomienda evitar expresiones con connotaciones negativas que nacen de estereotipos de las características de los géneros. Algunos ejemplos: Los hombres no lloran, actúa como una niña, es fuerte como un hombre.

En este espacio, no se pretende influir en cómo deben o no hablar o escribir las personas, es solo una presentación sobre los usos correctos de las palabras según la Real Academia Española.

A pesar de que en la actualidad existen palabras no aceptadas por la RAE y su uso se considera incorrecto, la lengua es un organismo vivo, que se adapta a la sociedad; por tanto, palabras que hoy nos parecen extrañas pueden ser en el futuro palabras correctas y parte de nuestro idioma.

Bibliografías consultadas:

https://www.rae.es/noticias/es-la-presidenta-o-la-presidente

https://www.ngenespanol.com/el-mundo/la-rae-rechaza-nuevamente-el-lenguaje-inclusivo/

https://www.un.org/es/gender-inclusive-language/guidelines.shtml

http://aplica.rae.es/orweb/cgi-bin/v.cgi?i=QMxhlDLYzTYPFKkU

https://www.rionegro.com.ar/consideraciones-sobre-el-denominado-lenguaje-inclusivo-916713/