Por Patricia Méndez Trainer PNL y Coach Reprogramadora para el éxito www.patriciamendez.net

Siempre a los seres humanos nos han gustado las historias, es por ello que hoy te traigo una que sé te gustará.

Se trata de un grupo de ranas que viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo.

Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo. Cuando vieron cuán hondo este era, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos, se debían dar por muertas.

Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas.

Las otras seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles. Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió, se desplomó y murió.

La otra rana continúo saltando tan fuerte como le era posible.

Una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenía caso seguir luchando. Pero la rana saltó cada vez con más fuerzas hasta que finalmente… ¡logró salir del hoyo!

Cuando salió, las otras ranas le dijeron: “nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos”.

La rana les explicó que era sorda, y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo.

Moraleja

La palabra tiene poder de vida y muerte. Una palabra de aliento compartida con alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarlo al finalizar el día.

· Una palabra destructiva dicha a alguien que se encuentre desanimado puede ser lo que acabe por destruir. Tengamos cuidado con lo que decimos.

· Una persona especial es la que se da tiempo para animar a otros.

Dicen que en la NASA, hay un póster de una abeja, el cual dice:

“Aerodinámicamente el cuerpo de una abeja no está hecho para volar, lo bueno es que la abeja no lo sabe”

En cierta ocasión se realizó un estudio sobre las causas que habían hecho posible que los hombres más ricos del mundo, llegaran a ser los hombres más ricos del mundo.

¿La causa principal? Su gran capacidad para “hacerse los sordos” ante las palabras negativas o de freno… y en cambio cualquier palabra de estímulo y ánimo parecía ser “amplificada” dentro de sus mentes.

De igual manera un estudio realizado sobre más de 25.000 “fracasados”, demostró que su exponente común la causa que les hacía fracasar una y otra vez, era que poseían un enorme “temor a la crítica”, su inseguridad era tal que basaban todas sus acciones en lo que les aconsejaran sus amistades, eran incapaces de tomar una decisión por sí mismos y mantenerla hasta conseguirlo.

Ellos estaban listos para arrojar todas sus esperanzas e ilusiones por la borda a la mínima palabra de desaliento por parte de otra persona.

Te sorprendería conocer cuantos miles de personas se condenan al fracaso por el puro miedo a fracasar. Una incongruencia a la que se ven sometidas millones de personas. Por miedo a intentarlo y fracasar, o a intentarlo y quizás tener que llegar a reconocer en un futuro ante otros que no fueron capaces, les hace optar por simplemente no intentarlo, y condenarse de esa forma, irremediablemente, al más absoluto de los fracasos.

Ahora te pregunto ¿eres de las que se rinde antes de empezar… o de las que persiste pase lo que pase y alcanza el éxito?

¡Hoy te invito a que luches como la rana valiente y bajo ningún concepto te detengas a esperar la muerte!

¡Sigue perseverante! Ten el valor de trabajar y conquistar aquello que deseas en la vida, sea esto, lo que sea. No hay opción para desistir

La rana valiente

31 agosto, 2021 8:53 am

Por Patricia Méndez Trainer PNL y Coach Reprogramadora para el éxito www.patriciamendez.net

Siempre a los seres humanos nos han gustado las historias, es por ello que hoy te traigo una que sé te gustará.

Se trata de un grupo de ranas que viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo.

Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo. Cuando vieron cuán hondo este era, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos, se debían dar por muertas.

Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas.

Las otras seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles. Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió, se desplomó y murió.

La otra rana continúo saltando tan fuerte como le era posible.

Una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenía caso seguir luchando. Pero la rana saltó cada vez con más fuerzas hasta que finalmente… ¡logró salir del hoyo!

Cuando salió, las otras ranas le dijeron: “nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos”.

La rana les explicó que era sorda, y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo.

Moraleja

La palabra tiene poder de vida y muerte. Una palabra de aliento compartida con alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarlo al finalizar el día.

· Una palabra destructiva dicha a alguien que se encuentre desanimado puede ser lo que acabe por destruir. Tengamos cuidado con lo que decimos.

· Una persona especial es la que se da tiempo para animar a otros.

Dicen que en la NASA, hay un póster de una abeja, el cual dice:

“Aerodinámicamente el cuerpo de una abeja no está hecho para volar, lo bueno es que la abeja no lo sabe”

En cierta ocasión se realizó un estudio sobre las causas que habían hecho posible que los hombres más ricos del mundo, llegaran a ser los hombres más ricos del mundo.

¿La causa principal? Su gran capacidad para “hacerse los sordos” ante las palabras negativas o de freno… y en cambio cualquier palabra de estímulo y ánimo parecía ser “amplificada” dentro de sus mentes.

De igual manera un estudio realizado sobre más de 25.000 “fracasados”, demostró que su exponente común la causa que les hacía fracasar una y otra vez, era que poseían un enorme “temor a la crítica”, su inseguridad era tal que basaban todas sus acciones en lo que les aconsejaran sus amistades, eran incapaces de tomar una decisión por sí mismos y mantenerla hasta conseguirlo.

Ellos estaban listos para arrojar todas sus esperanzas e ilusiones por la borda a la mínima palabra de desaliento por parte de otra persona.

Te sorprendería conocer cuantos miles de personas se condenan al fracaso por el puro miedo a fracasar. Una incongruencia a la que se ven sometidas millones de personas. Por miedo a intentarlo y fracasar, o a intentarlo y quizás tener que llegar a reconocer en un futuro ante otros que no fueron capaces, les hace optar por simplemente no intentarlo, y condenarse de esa forma, irremediablemente, al más absoluto de los fracasos.

Ahora te pregunto ¿eres de las que se rinde antes de empezar… o de las que persiste pase lo que pase y alcanza el éxito?

¡Hoy te invito a que luches como la rana valiente y bajo ningún concepto te detengas a esperar la muerte!

¡Sigue perseverante! Ten el valor de trabajar y conquistar aquello que deseas en la vida, sea esto, lo que sea. No hay opción para desistir