Rafael Ángel Sibaja Chavarría

rafa@gruposiba.com

San Isidro de El General,  una bella ciudad donde, por la mañana se puede observar salir el sol de las montañas y por las tardes de verano, el tornasol de los rayos solares las transforma en un imperio de colores y en las tardes de invierno, los árboles se colocan   su cabellera blanca, formando una sábana que cubre la cordillera. También, a treinta minutos, puede dibujar en las arenas marinas los castillos de la imaginación, escuchar la brisa del mar cantar entre las palmeras, y en las noches de luna, observar las cadenas de plata besar tiernamente los huyas de las turistas macadas en sus arenas, o visitar el majestuoso Cerro de Chirripó. Además, un pueblo laborioso, en constante crecimiento. Una ciudad con calles amplias, en muchos casos con doble vía,  pero que en el día se convierten un gran parque, con vehículos en ambos lados, imposibilitando el adecuado tránsito.

El ejemplo inicia por casa: en el lugar donde se realiza los trámites de licencias, entre ella las pruebas prácticas es el primer escollo. Luego por el llamado templo el calvario, cuyo nombre me parece muy adecuado, porque utilizar esa vía cuando existe alguna actividad religiosa es un verdadero calvario.

En las esquinas de las bocacalles también se parquean vehículos, agravando la posibilidad de accidentes y en muchas ocasiones entorpeciendo la circulación normal de los buses. La ingeniería de tránsito pinta algunas calles de amarillo, pero esta inversión, que la pagan todos los costarricenses, pareciera que son arreglos de navidad, que son adornos, porque de nada sirve, los vehículos se siguen parqueando allí. En las zonas en donde no existen parquímetros de la municipalidad, los vehículos se parquean por todo el día, entorpeciendo, en muchas oportunidades el desarrollo normal de los clientes de las empresas o comercios.

Por otro lado, muchas aceras de esta ciudad se encuentran en un lamentable estado, para que las personas con alguna discapacidad física o los adultos mayores puedan transitar. En realidad, son un verdadero peligro y es necesario realizar un plan de mejoramiento de esas vías utilizada por muchos miles de personas que caminan por esas aceras.

Pienso que se debe hacer cultura en el uso de los parqueos, y la municipalidad utilizar espacios libres que tenga en el área de la ciudad para que funcionen como parqueos y de esta manera resolver el problema de caos vial que se presenta y se agravará en el futuro. También se podría ordenar la parada de los vehículos de servicio público, tanto taxis de pasajeros, como los de carga, que colocándolos en estacionamiento   y con una buena plataforma digital, de tal forma que no sea el usuario quién tenga que llegar donde está el vehículo, sino este,  a donde está el usuario.

El tema de las aceras debe ser un programa integral entre el Municipio y los dueños de las propiedades de la ciudad, de tal forma que se construya bajo un lineamiento de ingeniería que favorezca a toda la población. Y no el subir y bajar gradas, o enfrentarse a niveles abruptos, lanzarse a la calle porque no existen aceras.

Sería importante iniciar el desarrollo de un bulevar, para que caminar por el centro de la ciudad, sea motivo de placer, entretenimiento de las personas y las familias.

Ahora que viene la elección de alcaldías , ¿Quién será el que le ponga el cascabel al gato?

La no existencia de aceras y las aceras en mal estado en pleno centro de San Isidro de El General, dificultan el tránsito de los peatones, que a menudo caminan por la calzada, arriesgando su vida.

 

¿QUIÉN LE PONE EL CASCABEL AL GATO?

24 diciembre, 2019 10:43 pm

Rafael Ángel Sibaja Chavarría

rafa@gruposiba.com

San Isidro de El General,  una bella ciudad donde, por la mañana se puede observar salir el sol de las montañas y por las tardes de verano, el tornasol de los rayos solares las transforma en un imperio de colores y en las tardes de invierno, los árboles se colocan   su cabellera blanca, formando una sábana que cubre la cordillera. También, a treinta minutos, puede dibujar en las arenas marinas los castillos de la imaginación, escuchar la brisa del mar cantar entre las palmeras, y en las noches de luna, observar las cadenas de plata besar tiernamente los huyas de las turistas macadas en sus arenas, o visitar el majestuoso Cerro de Chirripó. Además, un pueblo laborioso, en constante crecimiento. Una ciudad con calles amplias, en muchos casos con doble vía,  pero que en el día se convierten un gran parque, con vehículos en ambos lados, imposibilitando el adecuado tránsito.

El ejemplo inicia por casa: en el lugar donde se realiza los trámites de licencias, entre ella las pruebas prácticas es el primer escollo. Luego por el llamado templo el calvario, cuyo nombre me parece muy adecuado, porque utilizar esa vía cuando existe alguna actividad religiosa es un verdadero calvario.

En las esquinas de las bocacalles también se parquean vehículos, agravando la posibilidad de accidentes y en muchas ocasiones entorpeciendo la circulación normal de los buses. La ingeniería de tránsito pinta algunas calles de amarillo, pero esta inversión, que la pagan todos los costarricenses, pareciera que son arreglos de navidad, que son adornos, porque de nada sirve, los vehículos se siguen parqueando allí. En las zonas en donde no existen parquímetros de la municipalidad, los vehículos se parquean por todo el día, entorpeciendo, en muchas oportunidades el desarrollo normal de los clientes de las empresas o comercios.

Por otro lado, muchas aceras de esta ciudad se encuentran en un lamentable estado, para que las personas con alguna discapacidad física o los adultos mayores puedan transitar. En realidad, son un verdadero peligro y es necesario realizar un plan de mejoramiento de esas vías utilizada por muchos miles de personas que caminan por esas aceras.

Pienso que se debe hacer cultura en el uso de los parqueos, y la municipalidad utilizar espacios libres que tenga en el área de la ciudad para que funcionen como parqueos y de esta manera resolver el problema de caos vial que se presenta y se agravará en el futuro. También se podría ordenar la parada de los vehículos de servicio público, tanto taxis de pasajeros, como los de carga, que colocándolos en estacionamiento   y con una buena plataforma digital, de tal forma que no sea el usuario quién tenga que llegar donde está el vehículo, sino este,  a donde está el usuario.

El tema de las aceras debe ser un programa integral entre el Municipio y los dueños de las propiedades de la ciudad, de tal forma que se construya bajo un lineamiento de ingeniería que favorezca a toda la población. Y no el subir y bajar gradas, o enfrentarse a niveles abruptos, lanzarse a la calle porque no existen aceras.

Sería importante iniciar el desarrollo de un bulevar, para que caminar por el centro de la ciudad, sea motivo de placer, entretenimiento de las personas y las familias.

Ahora que viene la elección de alcaldías , ¿Quién será el que le ponga el cascabel al gato?

La no existencia de aceras y las aceras en mal estado en pleno centro de San Isidro de El General, dificultan el tránsito de los peatones, que a menudo caminan por la calzada, arriesgando su vida.