Grethel Quesada Quesada grethelquesadaq@hotmail.com

¿Qué haces cuando crees que ya no te queda nada pero aún así, debes seguir adelante?

Cuando llegamos a un punto tal en el que creemos que ya no nos queda nada, frente a nosotros vemos dos únicas opciones:

1. Dejarnos morir.

2. O recoger los escombros, reconstruir con lo que nos quede y empezar de nuevo.

Tanto una como la otra opción, requieren esfuerzo, sacrificio y dolor, entonces, ¿por qué no concentrarte en la opción que produce y no en la que destruye?

La exitosa presentadora de televisión Oprah Winfrey es un excelente ejemplo de resurgimiento de entre las cenizas. Según cuentan en las numerosas entrevistas que le han hecho en el transcurso de su vida, ella vivía con su abuela en una deplorable condición económica. Durante su infancia, exactamente a los 9 años de edad, fue abusada sexualmente. Su vida continuó y a los 14 años quedó embarazada; lamentablemente su bebé murió pocos días después de nacido. Tiempo después, se fue a vivir con su padre y allí, trabajando en una radioemisora y estudiando en la secundaria, comenzó su gran carrera en los medios de comunicación. Esta valiente mujer no se quedó llorando sus desdichas pasadas, tomó lo que le quedaba; sus últimos bríos de fortaleza y renació.

Aunque creamos que ya no nos queda nada, hay algo que sí tenemos y no se puede pasar por alto: la vida. Mientras estemos vivos, tendremos opciones, lo importante aquí es buscar la manera de gestarlas.

Si has decidido empezar de cero, hay cinco pasos muy importantes que necesitas dar:

1. Aceptar tu condición tal cual es. Muchas personas no avanzan cuando se ponen nuevas metas porque viven una fantasía, creen estar en cierto nivel o posición que es irreal y esto trae un sinfín de frustraciones y por ende, retrocesos significativos. En otros casos, existe gente que insiste en quedarse rezagado en su pasado, sufriéndolo una y otra vez, haciendo que esto le impida avanzar. Es importante tener los pies bien puestos sobre la tierra, dejar atrás lo que no te sirve para progresar, ver objetivamente la situación en la que te encuentras para así tomar decisiones realistas y eficaces.

2. Revalora tus habilidades y ponlas a trabajar: Muchas personas, cuando se encuentran en crisis, se dan cuenta que tienen capacidades que jamás se habrían imaginado. Todos tenemos destrezas escondidas por ahí; sácalas a la luz y emprende, profesionalízate en lo que eres diestro y no esperes a que las oportunidades toquen tu puerta, sal a buscarlas.

3. Se humilde: Cuando hemos logrado aceptar nuestra condición, la humildad nos hará ver con gozo la vida peldaño a peldaño; nos ayudará a ser felices en cada avance, nos volverá agradecidos por cada logro y disfrutaremos el cúmulo de pequeños éxitos que nos encaminan directo a la meta. Cuando somos soberbios y arrogantes, nos comportamos demandantes y queremos las cosas ya, y esta conducta es la premisa de una inminente caída. Otro acto de humildad es pedir ayuda cuando se requiere pero nunca olvides a quiénes corrieron hacia tu rescate, reconóceles y hónrales cuando hayas alcanzado tus proyectos, ellos fueron parte importante del motor que te llevó al lugar de victoria. Por último, y en cuanto a este mismo punto, nunca jamás te atrevas a mirar a nadie “por encima del hombro”, este mundo da muchas vueltas, hoy podremos estar muy arriba pero mañana quien sabe y siempre nos encontramos gente conocida en el camino.

4. Cuida cada cosa que vas logrando conseguir, no menosprecies nada. Muchas personas apenas ven que comienzan a surgir, gastan desmedidamente, corren a llenarse de lujos o tratar de mejorar su estilo de vida (capitalistamente hablando). Esto mina innegablemente el desarrollo de los objetivos y destruye los cimientos de cualquier proyecto de vida.

5. Comparte con los que más lo necesitan. Aquí no hablo solo de bienes o dinero, también me refiero a experiencia. En la calle y muchas personas perdidas en su vacío mundo, sin un norte claro al cual dirigirse. Como testimonio de vida, debemos dar a otros de la misma esencia que nos hizo surgir del fracaso. Puedes “adoptar” un caso específico y apoyarle impulsándolo(a) a crecer (como dice el refrán “enseñarle a pescar, no darle el pescado en la mano”) Y cuando ya pueda solo(a), suéltalo(a).

Esta generación actual, tan drásticamente afectada por el COVID-19, dejará muchas personas con sus manos, su salud y sus vidas vacías; sin embargo, si decidimos empezar de cero recogiendo los escombros que nos quedaron en medio del acabose para alcanzar una restauración integral y aunado a eso, como sociedad nos ayudamos a levantarnos los unos a los otros, tendremos una colectividad reinventada, llena de hombres y mujeres resilientes que no se dejaron vencer; seremos testimonios de voluntad y tenacidad, no de cobardía . La Biblia dice: “Así que aliéntense y edifíquense unos a otros, tal como ya lo hacen.”1 Tesalonicenses 5:11 NTV.

Tú tienes toda la capacidad de reinventar tu vida y empezar de cero. Solo los más valientes lograrán levantarse de entre las múltiples ruinas que está dejando esta pandemia pero ¿Sabes qué? Tú eres uno de esos valientes, no te rindas.

Empezar de cero

28 mayo, 2020 12:33 pm

 

 

Grethel Quesada Quesada grethelquesadaq@hotmail.com

¿Qué haces cuando crees que ya no te queda nada pero aún así, debes seguir adelante?

Cuando llegamos a un punto tal en el que creemos que ya no nos queda nada, frente a nosotros vemos dos únicas opciones:

1. Dejarnos morir.

2. O recoger los escombros, reconstruir con lo que nos quede y empezar de nuevo.

Tanto una como la otra opción, requieren esfuerzo, sacrificio y dolor, entonces, ¿por qué no concentrarte en la opción que produce y no en la que destruye?

La exitosa presentadora de televisión Oprah Winfrey es un excelente ejemplo de resurgimiento de entre las cenizas. Según cuentan en las numerosas entrevistas que le han hecho en el transcurso de su vida, ella vivía con su abuela en una deplorable condición económica. Durante su infancia, exactamente a los 9 años de edad, fue abusada sexualmente. Su vida continuó y a los 14 años quedó embarazada; lamentablemente su bebé murió pocos días después de nacido. Tiempo después, se fue a vivir con su padre y allí, trabajando en una radioemisora y estudiando en la secundaria, comenzó su gran carrera en los medios de comunicación. Esta valiente mujer no se quedó llorando sus desdichas pasadas, tomó lo que le quedaba; sus últimos bríos de fortaleza y renació.

Aunque creamos que ya no nos queda nada, hay algo que sí tenemos y no se puede pasar por alto: la vida. Mientras estemos vivos, tendremos opciones, lo importante aquí es buscar la manera de gestarlas.

Si has decidido empezar de cero, hay cinco pasos muy importantes que necesitas dar:

1. Aceptar tu condición tal cual es. Muchas personas no avanzan cuando se ponen nuevas metas porque viven una fantasía, creen estar en cierto nivel o posición que es irreal y esto trae un sinfín de frustraciones y por ende, retrocesos significativos. En otros casos, existe gente que insiste en quedarse rezagado en su pasado, sufriéndolo una y otra vez, haciendo que esto le impida avanzar. Es importante tener los pies bien puestos sobre la tierra, dejar atrás lo que no te sirve para progresar, ver objetivamente la situación en la que te encuentras para así tomar decisiones realistas y eficaces.

2. Revalora tus habilidades y ponlas a trabajar: Muchas personas, cuando se encuentran en crisis, se dan cuenta que tienen capacidades que jamás se habrían imaginado. Todos tenemos destrezas escondidas por ahí; sácalas a la luz y emprende, profesionalízate en lo que eres diestro y no esperes a que las oportunidades toquen tu puerta, sal a buscarlas.

3. Se humilde: Cuando hemos logrado aceptar nuestra condición, la humildad nos hará ver con gozo la vida peldaño a peldaño; nos ayudará a ser felices en cada avance, nos volverá agradecidos por cada logro y disfrutaremos el cúmulo de pequeños éxitos que nos encaminan directo a la meta. Cuando somos soberbios y arrogantes, nos comportamos demandantes y queremos las cosas ya, y esta conducta es la premisa de una inminente caída. Otro acto de humildad es pedir ayuda cuando se requiere pero nunca olvides a quiénes corrieron hacia tu rescate, reconóceles y hónrales cuando hayas alcanzado tus proyectos, ellos fueron parte importante del motor que te llevó al lugar de victoria. Por último, y en cuanto a este mismo punto, nunca jamás te atrevas a mirar a nadie “por encima del hombro”, este mundo da muchas vueltas, hoy podremos estar muy arriba pero mañana quien sabe y siempre nos encontramos gente conocida en el camino.

4. Cuida cada cosa que vas logrando conseguir, no menosprecies nada. Muchas personas apenas ven que comienzan a surgir, gastan desmedidamente, corren a llenarse de lujos o tratar de mejorar su estilo de vida (capitalistamente hablando). Esto mina innegablemente el desarrollo de los objetivos y destruye los cimientos de cualquier proyecto de vida.

5. Comparte con los que más lo necesitan. Aquí no hablo solo de bienes o dinero, también me refiero a experiencia. En la calle y muchas personas perdidas en su vacío mundo, sin un norte claro al cual dirigirse. Como testimonio de vida, debemos dar a otros de la misma esencia que nos hizo surgir del fracaso. Puedes “adoptar” un caso específico y apoyarle impulsándolo(a) a crecer (como dice el refrán “enseñarle a pescar, no darle el pescado en la mano”) Y cuando ya pueda solo(a), suéltalo(a).

Esta generación actual, tan drásticamente afectada por el COVID-19, dejará muchas personas con sus manos, su salud y sus vidas vacías; sin embargo, si decidimos empezar de cero recogiendo los escombros que nos quedaron en medio del acabose para alcanzar una restauración integral y aunado a eso, como sociedad nos ayudamos a levantarnos los unos a los otros, tendremos una colectividad reinventada, llena de hombres y mujeres resilientes que no se dejaron vencer; seremos testimonios de voluntad y tenacidad, no de cobardía . La Biblia dice: “Así que aliéntense y edifíquense unos a otros, tal como ya lo hacen.”1 Tesalonicenses 5:11 NTV.

Tú tienes toda la capacidad de reinventar tu vida y empezar de cero. Solo los más valientes lograrán levantarse de entre las múltiples ruinas que está dejando esta pandemia pero ¿Sabes qué? Tú eres uno de esos valientes, no te rindas.