Prensa Consejo Nacional de Producción

Los precios de compra de los productos comercializados por el Programa de Abastecimiento Institucional del Consejo Nacional de Producción (CNP), adquiridos a los micro, pequeños y medianos productores agropecuarios, agroindustriales, pesqueros y acuícolas, toman como referencia los costos de producción, proceso, acondicionamiento y transporte de los alimentos al lugar donde se encuentren los clientes (instituciones públicas).

La Contraloría General de la República, en esta materia, ha dispuesto que los precios de los productos del mercado institucional pueden ser mayores que los del mercado, ya que se trata de pequeños productores cuyos costos de producción son mayores y no cuentan con economías de escala.

“Ciertamente el CNP cumple un cometido fundamental respecto del sector productivo nacional, de ahí que el legislador ha dispuesto la obligación del Sector Público de adquirir al CNP, aún y cuando ella pueda representar un costo mayor que el contenido en el mercado para los mismos productos…”.  (Dictamen con el oficio DCA-0282 de fechado 03 de febrero del 2014).

No se trata simplemente de ayudar a un grupo de personas, sino de respaldar a quienes producen nuestros alimentos, nuestro sustento. En tiempos de bonanza esto es un proceso transparente del que no somos conscientes, sin embargo, en tiempos de crisis toda la atención se vuelca sobre el tema.  Un ejemplo muy claro de lo que podría suceder es el de las vacunas en la pandemia, se convirtieron en producto de primera necesidad para la conservación de la vida y los países pobres y los que no las producen compiten con países ricos y productores, los resultados son evidentes.  Esto mismo pasaría con los alimentos.

Nuestra Constitución Política, establece en el artículo 50 que el Estado debe procurar el mayor bienestar a todos los ciudadanos y estimular la producción y el más adecuado reparto de riqueza.  Esto no sucedería si dejamos a los más pequeños a merced de los grandes productores y empresas, a veces transnacionales.

Además, en el artículo 74 se refiere también a que se debe procurar una política permanente de solidaridad nacional.

Estos derroteros definen el campo de acción en la fijación de precios.

La producción de los huevos de gallina y de los frijoles, ambos de producción nacional, son actividades productivas altamente sensibles y de alto riesgo por múltiples razones: alta variabilidad de los precios en el mercado (hacia la baja); producidos por micro y pequeños  productores, en su mayoría catalogadas como agricultura familiar; altamente perecederos; competencia en desventaja con grandes empresas, muchas de ellas de capital transnacional; precios  más bajos en el mercado internacional; falta de acceso a crédito en condiciones favorables; poca capacidad de negociación con proveedores de insumos, limitaciones en logística de distribución, comercialización y acceso a mercados e instalaciones limitadas en capacidad, por mencionar algunas.

Precios PAI, estabilidad para el productor

La demanda de estos productos en el año 2020 creció significativamente por el efecto de la pandemia de COVID-19; el PAI compró alrededor de 112.000 quintales de frijol a 11 organizaciones de productores de las tres zonas productoras de frijol (Brunca, Chorotega y Huetar Norte), todas de base social que reúnen a casi 3600 productores. Para el periodo de cosecha 2020-2021, la participación del CNP-PAI en la compra de la cosecha nacional es cercana al 50%, lo que viene a compensar la disminución en la compra por parte de industriales y, algo muy importante, es que el precio de compra está basado en la estructura de costos de esos productores, mientras el CNP pagó a los productores 39,000 colones por quintal en el 2020, los industriales pagaron alrededor de 30000 colones por quintal.

La industria recurre al grano importado porque somos un país deficitario en producción para atender la demanda. Los precios del mercado internacional son mucho más bajos y gozan de beneficios tributarios, el atractivo para el industrial es comprar producto importado y fijar el precio de venta con los costos de producción nacional, lo que representa grandes ganancias en detrimento nuestra producción y del consumidor, que paga precios elevados. Por solicitud del CNP, el Ministerio de Economía Industria y Comercio realiza actualmente un estudio acerca del margen de utilidad en la comercialización del frijol, particularmente el importado.

Por otra parte, la demanda del huevo registró en el 2020 un incremento exponencial.  Aseguramos la suplencia con la participación de cerca de 70 granjas avícolas de todo el país, en su gran mayoría de micro y pequeños avicultores de agricultura familia; todas cumplen con las normas establecidas por el Servicio Nacional de Salud Animal.  En este caso, unas pocas granjas grandes, juntas, al máximo de producción, podrían cubrir la demanda nacional.

Los precios fijados por el PAI responden a los costos de producción y a resultados de monitoreo en el mercado nacional detallista.  Es importante resaltar que el comportamiento del precio de huevo es muy oscilante. En aras de no perjudicar la actividad, el CNP vela por mantener precios estables en el tiempo, con base en instrumentos pertinentes, entre ellos la Metodología de Precios, que establece la periodicidad trimestral para los monitoreos. A principio del mes de julio del presente año se actualizó el precio del huevo como resultado de un monitoreo de mercado, el precio de compra promedio a nivel nacional se estableció en 1433 colones por kilogramo, puesto en cada uno de los 3450 puntos de entrega de los clientes en todo el país, con una periodicidad de 1 o 2 veces por semana.

Con respecto al arroz, aplicamos lo normado por el Decreto Ejecutivo N° 42775 MEIC del 2020, en relación con el precio.

Precios detallistas o mayoristas

Es frecuente que suplidores del PAI se desplacen como mínimo 20 kilómetros en la gran área metropolitana, y hasta 100 km en zonas rurales, que crucen ríos y caminos de difícil acceso, dentro de su ruta asignada, para entregar a un centro educativo 2 kilos de pollo, 2 kilos de huevos y 0.75 kilos de carne; estas son realidades diarias que afrontan nuestros suplidores. Las poblaciones rurales que atiende el PAI (MEP, CEN CINAI) tienen la particularidad de tener una muy baja población y de estar muy distantes, en lugares con rutas difíciles.

En resumen, el mercado institucional no puede catalogarse como un mercado mayorista, estamos muy lejos de ello, este mercado es de perfil detallista con abastecimiento en el punto de entrega que define el cliente, en día y horario definido.

El trabajo realizado por el Programa de Abastecimiento Institucional es una inversión social por la que trabajamos con orgullo, conscientes de su importancia para la alimentación de sectores vulnerables y para la seguridad alimentaria de los costarricenses.

Precios PAI, mucho más que un número para comparar

8 agosto, 2021 10:58 am

Prensa Consejo Nacional de Producción

Los precios de compra de los productos comercializados por el Programa de Abastecimiento Institucional del Consejo Nacional de Producción (CNP), adquiridos a los micro, pequeños y medianos productores agropecuarios, agroindustriales, pesqueros y acuícolas, toman como referencia los costos de producción, proceso, acondicionamiento y transporte de los alimentos al lugar donde se encuentren los clientes (instituciones públicas).

La Contraloría General de la República, en esta materia, ha dispuesto que los precios de los productos del mercado institucional pueden ser mayores que los del mercado, ya que se trata de pequeños productores cuyos costos de producción son mayores y no cuentan con economías de escala.

“Ciertamente el CNP cumple un cometido fundamental respecto del sector productivo nacional, de ahí que el legislador ha dispuesto la obligación del Sector Público de adquirir al CNP, aún y cuando ella pueda representar un costo mayor que el contenido en el mercado para los mismos productos…”.  (Dictamen con el oficio DCA-0282 de fechado 03 de febrero del 2014).

No se trata simplemente de ayudar a un grupo de personas, sino de respaldar a quienes producen nuestros alimentos, nuestro sustento. En tiempos de bonanza esto es un proceso transparente del que no somos conscientes, sin embargo, en tiempos de crisis toda la atención se vuelca sobre el tema.  Un ejemplo muy claro de lo que podría suceder es el de las vacunas en la pandemia, se convirtieron en producto de primera necesidad para la conservación de la vida y los países pobres y los que no las producen compiten con países ricos y productores, los resultados son evidentes.  Esto mismo pasaría con los alimentos.

Nuestra Constitución Política, establece en el artículo 50 que el Estado debe procurar el mayor bienestar a todos los ciudadanos y estimular la producción y el más adecuado reparto de riqueza.  Esto no sucedería si dejamos a los más pequeños a merced de los grandes productores y empresas, a veces transnacionales.

Además, en el artículo 74 se refiere también a que se debe procurar una política permanente de solidaridad nacional.

Estos derroteros definen el campo de acción en la fijación de precios.

La producción de los huevos de gallina y de los frijoles, ambos de producción nacional, son actividades productivas altamente sensibles y de alto riesgo por múltiples razones: alta variabilidad de los precios en el mercado (hacia la baja); producidos por micro y pequeños  productores, en su mayoría catalogadas como agricultura familiar; altamente perecederos; competencia en desventaja con grandes empresas, muchas de ellas de capital transnacional; precios  más bajos en el mercado internacional; falta de acceso a crédito en condiciones favorables; poca capacidad de negociación con proveedores de insumos, limitaciones en logística de distribución, comercialización y acceso a mercados e instalaciones limitadas en capacidad, por mencionar algunas.

Precios PAI, estabilidad para el productor

La demanda de estos productos en el año 2020 creció significativamente por el efecto de la pandemia de COVID-19; el PAI compró alrededor de 112.000 quintales de frijol a 11 organizaciones de productores de las tres zonas productoras de frijol (Brunca, Chorotega y Huetar Norte), todas de base social que reúnen a casi 3600 productores. Para el periodo de cosecha 2020-2021, la participación del CNP-PAI en la compra de la cosecha nacional es cercana al 50%, lo que viene a compensar la disminución en la compra por parte de industriales y, algo muy importante, es que el precio de compra está basado en la estructura de costos de esos productores, mientras el CNP pagó a los productores 39,000 colones por quintal en el 2020, los industriales pagaron alrededor de 30000 colones por quintal.

La industria recurre al grano importado porque somos un país deficitario en producción para atender la demanda. Los precios del mercado internacional son mucho más bajos y gozan de beneficios tributarios, el atractivo para el industrial es comprar producto importado y fijar el precio de venta con los costos de producción nacional, lo que representa grandes ganancias en detrimento nuestra producción y del consumidor, que paga precios elevados. Por solicitud del CNP, el Ministerio de Economía Industria y Comercio realiza actualmente un estudio acerca del margen de utilidad en la comercialización del frijol, particularmente el importado.

Por otra parte, la demanda del huevo registró en el 2020 un incremento exponencial.  Aseguramos la suplencia con la participación de cerca de 70 granjas avícolas de todo el país, en su gran mayoría de micro y pequeños avicultores de agricultura familia; todas cumplen con las normas establecidas por el Servicio Nacional de Salud Animal.  En este caso, unas pocas granjas grandes, juntas, al máximo de producción, podrían cubrir la demanda nacional.

Los precios fijados por el PAI responden a los costos de producción y a resultados de monitoreo en el mercado nacional detallista.  Es importante resaltar que el comportamiento del precio de huevo es muy oscilante. En aras de no perjudicar la actividad, el CNP vela por mantener precios estables en el tiempo, con base en instrumentos pertinentes, entre ellos la Metodología de Precios, que establece la periodicidad trimestral para los monitoreos. A principio del mes de julio del presente año se actualizó el precio del huevo como resultado de un monitoreo de mercado, el precio de compra promedio a nivel nacional se estableció en 1433 colones por kilogramo, puesto en cada uno de los 3450 puntos de entrega de los clientes en todo el país, con una periodicidad de 1 o 2 veces por semana.

Con respecto al arroz, aplicamos lo normado por el Decreto Ejecutivo N° 42775 MEIC del 2020, en relación con el precio.

Precios detallistas o mayoristas

Es frecuente que suplidores del PAI se desplacen como mínimo 20 kilómetros en la gran área metropolitana, y hasta 100 km en zonas rurales, que crucen ríos y caminos de difícil acceso, dentro de su ruta asignada, para entregar a un centro educativo 2 kilos de pollo, 2 kilos de huevos y 0.75 kilos de carne; estas son realidades diarias que afrontan nuestros suplidores. Las poblaciones rurales que atiende el PAI (MEP, CEN CINAI) tienen la particularidad de tener una muy baja población y de estar muy distantes, en lugares con rutas difíciles.

En resumen, el mercado institucional no puede catalogarse como un mercado mayorista, estamos muy lejos de ello, este mercado es de perfil detallista con abastecimiento en el punto de entrega que define el cliente, en día y horario definido.

El trabajo realizado por el Programa de Abastecimiento Institucional es una inversión social por la que trabajamos con orgullo, conscientes de su importancia para la alimentación de sectores vulnerables y para la seguridad alimentaria de los costarricenses.