LOS CAMINOS DE MI PATRIA

4 octubre, 2020 6:17 pm

Rafael Ángel Sibaja

Me regalaste el regazo de la montaña para nacer, el agua del río para que mi madre me bañara por primera vez, la tierra para que mi padre cultivara los alimentos y así camine tus veredas con mis pies descalzos y hasta la rodilla de barro. Me curé con gavilana, yerbabuena y hombre grande, a los siete años me abriste las puertas de la escuela y fui orgulloso con pantalones cortos y camisa de manta, que mi madre confeccionaba . Obtuve mi diploma, por primera vez pantalones largos y como siempre descalzo. Fui al campo a voltear la montaña sembrar el maíz, los frijoles y el arroz y ser buen peón agrícola, enyugar los bueyes, colocar la carga en el lomo de caballo, desgranar la bandola rojo del café, mientras la lluvia bañaba mi cuerpo que titiritaba de frío. Peón de pala en las tabacaleras en el día y panadero por las noches. Cantinero a los 16 años, trabajando de cinco de la mañana a las once de la noche. A los dieciocho años, me abriste las puertas del colegio nocturno, en donde, luego del trabajo de doce horas diarias, llegaba para encontrar el conocimiento y ayudado con candelas lograr el bachillerato y las luego las puertas de la Escuela Normal, las universidades y los puestos de trabajo. Luego como educador y dirigente cooperativo pude ir más allá de tus fronteras. Me distes las oportunidades y yo me esforcé para aprovecharlas. A Dios le doy las gracias, por permitirme vivir en una época en donde muchos niños morían, por las lombrices, el sarampión, la desnutrición, las enfermedades estomacales y hasta por abandono, porque no existía la oportunidad de un sistema de salud para quienes vivíamos alejado de las ciudades.

Hoy solamente me queda que admirar todo lo que se ha construido con el esfuerzo de tu pueblo y la orientación de los gobiernos. Carreteras asfaltadas, escuelas, colegios, universidades, centros de salud, centros maternos , comedores escolares, becas para estudiantes, pensiones para los ancianos, ayudas a los más desposeídos , internet en las escuelas, el respeto a los derechos de la niñez, el reconocimiento a las inclusión de las mujeres del trabajo, la empresa y la política, a la administración pública, las atención a las personas con capacidades especiales, la aceptación de la diversidad, los esfuerzos por desarrollar una sociedad inclusiva. En realidad, son innumerable sus avances y no puedo visualizarlos todos y mucho menos plasmarlos en este comentario. Quizá, se hayan cometidos errores en los gobiernos, pero debemos reconocer que son seres humanos, que nos han dado lo mejor para nuestra Patria.

Hoy, con mi cabellera blanca, sentado aquí en este puente, que une el pasado con el futuro, mirando con retrospectiva, presente y futuro los caminos de Mi Patria a veces con alegría y otras con tristeza.

Me produce mucha alegría el reconocer la gran capacidad que tiene la humanidad a través de la tecnología para resolver una serie de problemas , que en el pasado sul resultado sería la muerte. Debo realizar un gran reconocimiento las autoridades gobierno y sus buenos funcionarios por los esfuerzos para sacar adelante a MI Patria en tiempos tan difíciles. También, es de mi reconocimiento los buenos diputados que, olvidando sus banderías políticas, abrasan la bandera más hermosa del del mundo, la de mi Patria, para en forma solidaria contribuir con

Costa Rica con el objetivo de encontrar los mejores caminos para su población. Me producen alegría todos aquellos empresarios puntuales con sus compromisos sociales a pesar de las grandes dificultades, siguen contribuyendo con el Estado para que estos puedan hacer frente a sus necesidades. Me causa alegría aquellos empleados públicos que comprenden la necesidad del pueblo y contribuyen trabajando al servicio de las demandas de esa sociedad, me causan alegría todos los colaboradores de las empresas, quienes son su esfuerzo y dedicación contribuyen día a día para generar riqueza, me causa alegría todos aquellos emprendedores para quienes no existen horarios de trabajo, días feriados ni vacaciones, son hombres y mujeres que se esfuerzan por hacer crecer la riqueza y poder brindar oportunidades de trabajo, en resumen, me causa alegría todo aquel ciudadano que, comprometido con Mi Patria, da lo mejor de sí para servirle a todos sus habitantes. Esos son hombres y mujeres verdaderamente solidarios. Que Dios y MI Patria les bendiga.

Me causa tristeza, todos aquellos que atacan al gobierno y sus instituciones, que atacan a los funcionarios públicos, realizando comentarios que hasta denigran al ser humano, comentarios que no aportan nada para el mejoramiento de la situación difícil de Mi Patria. Si bien tengo claro, que existen algunos funcionarios públicos que no tienen compromisos con el Estado, con la sociedad costarricense, con este pueblo, funcionarios que exigen mejorar sus privilegios en momentos tan difíciles, en momentos en que nuestro Estado tiene que buscar créditos externos para poder hacerle frente a sus compromisos. Me causa tristeza quienes no pagan sus impuestos, quienes tratan de estafar al Estado con argumentos falsos. Me casusa tristeza los ciudadanos corruptos, aclaro que este es un problema social.

Creo que los caminos de Mi Patria, necesita que los ciudadanos, que este pueblo, sea muy inteligente, muy capaz y que aportemos cada uno, lo mejor que tenemos para que en una forma solidaria, podamos seguir adelante.

No realicemos actos ni comentarios que afecten a otros seres humanos. Seamos muy responsables cuidándonos todos.

La actividad comercial se está reabriendo, pero nada hacemos con comercios abiertos sin clientes. Lo ideal es mucha responsabilidad para tener siempre los clientes, que, al fin, son quienes generan los recursos para financiar los caminos de Mi Patria.